Bebida · Europa
Vino caliente especiado
Se calienta sin llegar al hervor para conservar el carácter del vino. Especias enteras, piel de cítricos y moderación con el clavo.
Los dos errores habituales son hervir el vino, lo que evapora el alcohol y da a la fruta un sabor demasiado cocido, y excederse con el clavo, que recuerda a un jarabe para la tos. Mantén la temperatura por debajo del hervor y cuenta los clavos.
Ingredientes
- 1 botella (750 ml) de vino tinto afrutado
- 2 ramas de canela de Ceilán
- 6 clavos de olor enteros
- 1 naranja: piel en tiras anchas y zumo
- 2 estrellas de anís
- 60 g de azúcar fino, o al gusto
- 60 ml de brandy (opcional)
Elaboración
- Pon el azúcar, el zumo y la piel de naranja en una olla ancha con un chorrito de vino. Calienta suavemente hasta disolver el azúcar.
- Añade las ramas de canela, los clavos y el anís estrellado. Caliéntalos en el almíbar durante 2 minutos para que empiecen a liberar sus aromas.
- Vierte el resto del vino. Calienta sin llegar al hervor: debe salir vapor, nunca burbujas.
- Mantén esa temperatura durante 20 minutos. No dejes que hierva en ningún momento.
- Incorpora el brandy si lo usas y sirve con un cucharón, pasando el vino por un colador. Puedes poner una rama de canela en el vaso como decoración.
Consejo. Seis clavos para una botella entera. Si quieres más profundidad, añade otra rama de canela en vez de más clavos: la canela aporta matices; el clavo domina.
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